UNA BREVE RESEÑA DE LOS INICIOS DE UN LÍDER EN RESILIENCIA: 21 años de una trayectória profesional y de vida - Radio Epicentro Blog

Radio Epicentro Blog

Difundiendo temas relacionados a la Protección Civil gracias a la colaboración de más de 20 especialistas en el área.

jueves, 6 de febrero de 2020

UNA BREVE RESEÑA DE LOS INICIOS DE UN LÍDER EN RESILIENCIA: 21 años de una trayectória profesional y de vida


Por Henry A. Peralta
Ing. Civil. Magister en Educación

El 25 de enero de 1999 a la 1:19 pm ocurrió el terremoto del Eje Cafetero, un sismo de 6.2 grados en la escala de Richter. 28 segundos bastaron para que la vida de miles de personas en Colombia cambiara para siempre, entre ellas la mía.  Los efectos de este fenómeno dejaron como consecuencia miles de damnificados, centenares muertos y un territorio devastado. Por aquella época me encontraba en tercer semestre de la carrera de Ingeniería civil en la Universidad del Valle y este acontecimiento motivó que a partir de entonces enfocara mis energías en comprender las causas de tal nivel de afectación.

Un mes después del terremoto del eje cafetero, estaba con mis compañeros del curso de geología para ingenieros, rumbo a la zona epicentral del terremoto localizada en el municipio de Córdoba, departamento del Quindío. Durante este recorrido pude ver, sentir y percibir, en carne propia, la destrucción de decenas de viviendas, edificios públicos, vías, sistemas de acueductos y el sufrimiento humano. No como resultado de la dinámica natural propia del territorio, del terremoto en sí, sino de la vulnerabilidad de los elementos expuestos y afectados por la ausencia de planificación y control territorial.  Fui consciente por primera vez que la labor como futuro profesional estaba ligada a nuevas formas de desarrollar operativa y pedagógicamente la gestión del riesgo, entender la vulnerabilidad y su reducción. Convencido de ello, a partir de ese momento la vulnerabilidad se convirtió en mi objeto de estudio y de investigación. Había encontrado la manera de conciliar mi interés en los aspectos sociales y los técnicos.

Al regreso del viaje, con el grupo de estudiantes del Centro de Estudios de Ingeniería Civil de la Universidad organizamos el que denominamos el “Primer Seminario en Ingeniería Civil: Nuestro Compromiso al Siglo XXI.  ¿Qué paso en el eje cafetero”? A este evento asistieron más de 300 participantes y 10 expertos en los temas de sismología, la ingeniería sísmica y geología, fue el espacio propicio para compartir aprendizajes. A escala nacional, las lecciones dejadas por el terremoto del Eje Cafetero permitieron mejorar el código sísmico colombiano.

De manera generosa, encontré siendo aún estudiante, en el grupo de investigación OSSO- Observatorio sismológico del Suroccidente, el ambiente intelectual propicio para formarme como investigador. Allí tuve la oportunidad de trabajar con algunos de los mejores expertos que tiene Colombia en gestión del riesgo de desastres, Andrés Velásquez, Hans Meyer y Jorge Mendoza. En medio de un ambiente dinámico donde el conocimiento científico se ponía de manera permanente al servicio de la sociedad.

Entre 1999 y 2013 hice parte de esta gran escuela de pensamiento, el OSSO, el cual era miembro fundador de la Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres de América Latina – La RED y Premio Mundial Sasakawa de la ONU en Prevención de Desastres en 1997.   Este fue el escenario ideal para aprovechar la oportunidad de descubrir, crear y recrear la gestión del riesgo de desastres.

Las publicaciones de La Red complementaron y fundamentaron lo que serían las bases conceptuales personales sobre la gestión del riesgo de desastres. Además del libro “Herramientas para la crisis: desastres, ecologismo y formación profesional” del maestro Wilches Chaux, cuya lectura me abrió la ‘puerta conceptual’ al mundo de la vulnerabilidad global.

Son dos décadas de un aprendizaje maravilloso, de descubrimientos continuos, de aprender haciendo, de oportunidades para innovar y crear, de asumir grandes retos y compromisos, de cientos de horas de reflexión, así mismo de labor operativa, de recorridos de campo, de participación en eventos académicos, de enfrentarse con la escritura, de compartir y conocer experiencias con otros, de recorrer el mundo palpando el riesgo pero también la resiliencia en todos ellos; de ir de lo local a lo global y viceversa.

Una de las primeras labores que se me encomendó en el OSSO fue la participación Manejo de una base de datos geotécnica para la microzonificación geotécnica de Cali’. Entre 2001 y 2002, realicé mi proyecto de grado denominado: ‘Escenarios de vulnerabilidad y de daño sísmico de las edificaciones de mampostería de uno y dos pisos en el barrio San Antonio – Cali- Colombia’, dirigido por el Profesor Velásquez.

Posteriormente me enfrentaría, ahora como profesional en ingeniería civil, al desarrollo de un trabajo en el Litoral Pacífico Colombiano, al sur de Colombia. Se trató del desarrollo del ‘Estudio de Vulnerabilidad Física por Terremoto y sus Fenómenos Asociados en Poblaciones del Litoral de Nariño’. Por tierra, mar y aire recorrimos este territorio majestuoso y vulnerable, entre grandes extensiones de manglares y poblaciones olvidadas expuestas al impacto directo del Tsunami.

Despertó, el sismo del 15 de noviembre de 2004 en horas de la madrugada, a los habitantes de la ciudad de Cali y entre luces sísmicas de múltiples colores provenientes del pacífico colombiano (donde se libera más del 80% de la energía sísmica del país), el inesperado movimiento con efectos en edificios altos y las principales clínicas de la ciudad develó, que la vulnerabilidad sísmica no tiene condición económica, debido a que se vieron comprometidas edificaciones habitadas por población de estratos medios a altos. Esta situación permitió recorrer una ciudad, ahora la que he morado por años, con daños sísmicos. En ese momento se participó en el desarrollo de un estudio para evaluar los efectos del sismo de Pizarro - Chocó y construcción de mapa de intensidades sísmicas regional que afectó a la ciudad de Cali.

Entre 2004 y 2005, de regreso a la ciudad de Tumaco, la población más importante del litoral de Nariño en el pacífico colombiano, trabajé en el marco del Proyecto de Socialización del Plan Local de Emergencia, por sismo, licuación y Tsunami de San Andrés de Tumaco como parte del grupo OSSO. Es así como con el liderazgo del Profesor Hans Meyer, se inició la Producción y socialización del Texto Educativo: “Nosotros, Tumaco y el Medio Ambiente – Un texto para reconocer el sitio en que vivimos”.

En 2006 como becario del programa de Especialización en Reducción del Riesgo de Desastres en el Marco del Desarrollo Local Sostenible, del Programa Delnet del Centro Internacional de Formación de la OIT en Turín Italia, logré apropiarme del concepto de riesgo y desarrollo como temas de una misma agenda, que me llevaría a volverme un estudioso de la temática y a proponer formas de comprender su relación. Esta experiencia me proporcionó los elementos necesarios para adquirir una forma de ver, entender y aplicar la reducción del riesgo desde un enfoque sistémico. Comprendí que no es posible reducir el riesgo de desastres, si este no contribuye al desarrollo sostenible, y que el desarrollo mal planificado genera riesgo de desastres, es decir que riesgo y desarrollo son temas de una misma agenda.


El 2007 la erupción del volcán nevado del Huila marcaría otro hito de cambio en el quehacer profesional. El trabajo con comunidades indígenas Nasa, como parte del grupo OSSO, permitió conocer nuevas realidades, y una forma de ver, sentir y percibir el riesgo de desastres desde una perspectiva social de equidad. Valorar el conocimiento ancestral y popular en el proceso de la evaluación del riesgo de desastres, fue el gran aprendizaje, así como la cartografía social aplicada de la mano con el profesor Guillermo Santamaría del Equipo Territorio Naturaleza Nasa y Jorge Mendoza fundador del OSSO.

En 2008, realice la primera “misión” internacional en representación de OIT con el programa DELNET de manera voluntaria, hacia la ciudad de Trujillo en el norte de Perú. Fue el primer contacto con la América latina, en la promoción de un tema importante, la reducción del riesgo de desastres, desde un enfoque integral y sistémico. El Profesor Lincoln Alayo Bernal de SOS vidas Perú y Zonia Reyes de la Universidad Nacional de Trujillo fueron los anfitriones.



Desde el 2010 como parte del grupo de tutores del DELNET, desde el ámbito virtual y presencial en Turín Italia hemos logrado llevar un mensaje claro a decenas de participantes que han pasado por las aulas del Centro Internacional de Formación de la OIT, al lado del río Po. En este escenario maravilloso he podido compartir con estudiantes de América latina y el caribe, así como de países africanos de habla portuguesa.

El volcán Galeras, localizado en la ciudad de Pasto en el departamento de Nariño, sería el nuevo reto. La evaluación de la vulnerabilidad física y funcional a fenómenos volcánicos en el área de influencia del Volcán Galeras, dejo las nuevas enseñanzas y aprendizajes. Siete municipios alrededor del volcán, acompañado por un gran equipo técnico y de trabajo como parte del grupo OSSO, permitieron evaluar la vulnerabilidad física de uno de los complejos volcánicos más importantes del país y dejar importantes aportes en el conocimiento del riesgo de desastre.

En el año 2009 tuve la oportunidad de participar como parte del grupo OSSO, en la Formulación de los lineamientos de política que guiarán la gestión del riesgo en el país, a partir de la elaboración de un marco conceptual y la realización de un diagnóstico de la normatividad que rige el SNPAD, involucrando procesos participativos de las diferentes entidades del Sistema, que se constituyeron en la base de la Ley 1523 de 2012 que hoy rige la gestión del riesgo de desastres del país.

El fenómeno de la niña entre 2010 y 2011, permitió acompañar nuevos procesos de generación de conocimiento para gestión del riesgo de desastres. Como parte del grupo OSSO pude participar en la elaboración del estudio del Banco Mundial, Análisis de la Gestión del Riesgo en Colombia.

La ciudad de Cali, sería el escenario en 2012, del inicio de la culminación de un proceso de formación como “vulnerólogo” en el OSSO y el inicio de una nueva etapa profesional como consultor independiente, que como telón de fondo tuvo como base la coordinación técnica del estudio de apoyo y complementación técnica local al equipo holandés para la  construcción de conocimientos  sobre las condiciones de riesgo por inundación de la zona del Jarillón de Aguablanca en el municipio de Santiago de Cali. Siendo este mi último proyecto en OSSO, solo tengo más que agradecimiento por dejarme hacer el OSSO durante 14 años

Fue entonces cuando en 2013, recibo el nombramiento honorifico desde Ginebra - Suiza como Promotor de la Campaña Mundial Desarrollando Ciudades Resilientes: Mi ciudad se está preparando ¡de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres – UNISDR, para Colombia. Cargo voluntario que asumí entre el año 2013 y 2016.

Inicie un proceso de “evangelizar en resiliencia” en cada uno de los espacios académicos, técnicos y comunitarios en los que tenía oportunidad de participar. Llevar las buenas nuevas del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres, tanto en Colombia como en varios países de américa latina.  Transitar de la vulnerabilidad a la resiliencia ha sido un gran aprendizaje personal.  Desde el 2016 liderando procesos de formación en reducción del riesgo de desastres para el sector empresarial, apoyando en gran porcentaje del tiempo, de manera voluntaria, a la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres de las Américas y el Caribe – UNDRR. México ha sido mi segunda patria, en el cual he encontrado personas maravillosas, comprometidas con la reducción del riesgo de desastres y la Protección Civil,  que hacen parte la gran mayoría de organizaciones de la Sociedad Civil, empresas y organizaciones empresariales como INCIDE, ASHEPROC, PREVIDERE, ARISE MX, EPICENTRO RADIO, SEGISO, entre otras;

Desde el 2013 hasta hoy 2019, cada día ha sido dedicado a promover la resiliencia, con gobiernos locales, comunidades, sector privado y academia principalmente. Aunque no ha sido un trabajo fácil, estoy feliz con los resultados logrados. Todos estos aprendizajes están contenidos en tres libros, el primero denominado Territorios Resilientes: una guía para el conocimiento y la Reducción del riesgo de desastres en Colombia (2013), en coautoría con Fernando Enciso de la Federación Colombiana de Municipios y Mi colega y contertulia Amparo Velásquez y con la que escribí en 2017 el libro Resiliencia la clave del nuevo liderazgo del siglo XXI, y en 2019 acompañados con otra colega Diana Saavedra, escribí el libro Negocios Resilientes: El reto de los líderes empresariales que se atreven a cambiar y a dar el salto. Sus contenidos son una provocación para motivar la reflexión sobre lo que es la resiliencia en su significado y significantes. Estos tres libros plantean una postura crítica, pero a la vez propositiva de lo que debería ser la noción, la utilidad y la práctica de la resiliencia, a nivel territorial, individual y en los negocios.

Los procesos más enriquecedores de llevar la palabra de la resiliencia, ha sido el de compartir con mis estudiantes de diversos cursos, diplomados, especializaciones en gestión del riesgo de desastres, realizados tanto a nivel nacional como internacional, de los cuales el logrado obtener múltiples enseñanzas y aprendizajes, desde una relación dialógica entre educador – educando, educando – educador.

Dos décadas después los nuevos repertorios tecnológicos, como el internet, que han roto las barreras físicas, y nos conectan de manera virtual con el mundo, me han permitido llegar a miles de personas con el mensaje de la resiliencia, a través de Facebook y una iniciativa de comunicación única en el mundo, como es Epicentro Radio del cual hago parte, que nació hace cuatro años en México y cuyo propósito ha sido divulgar la gestión del riesgo de desastres y la protección civil.

Ya en el 2020, tengo mi propio emprendimiento. Como CEO y fundador de Soluciones Resilientes, una floreciente empresa, innovadora y creativa en gestión del conocimiento para la reducción del riesgo de desastres y resiliencia organizacional creada en el año 2014,  nuestro  trabajo fue galardonado en 2018, con el Premio Ramazzini & Carvalho, en la categoría de mejor iniciativa privada, uno de los máximos distintivos de la Asociación de Seguridad Higiene y Protección Civil A.C. ASEHPROC de México al desempeño logrado, en todas o una de las disciplinas relacionadas con la Seguridad, y Salud en el Trabajo, la Protección Civil y la Gestión Integral de Riesgos de Desastres.

Y como bien dice el viejo y conocido refrán que: “nadie es profeta en su tierra”, deseamos seguir aportando al conocimiento del riesgo de desastres, consciente de los nuevos retos que hay por delante para los próximos veinte años, desde Colombia para el mundo.

Han sido muchas las personas y organizaciones que sería muy extenso de citar. Todas y cada una de ellas han sido parte de mi proceso de crecimiento en mi vida profesional, por lo que en mi corazón solo hay gratitud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario