LA URGENTE NECESIDAD DE CAPACITACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LA PROTECCIÓN CIVIL PARA LA PREVENCIÓN DE DESASTRES EN EL SECTOR MARÍTIMO NACIONAL - Radio Epicentro Blog

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lunes, 15 de octubre de 2018

LA URGENTE NECESIDAD DE CAPACITACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LA PROTECCIÓN CIVIL PARA LA PREVENCIÓN DE DESASTRES EN EL SECTOR MARÍTIMO NACIONAL



LA URGENTE NECESIDAD DE CAPACITACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LA PROTECCIÓN CIVIL PARA LA PREVENCIÓN DE DESASTRES EN EL SECTOR MARÍTIMO NACIONAL

Es evidente que el enorme crecimiento de las necesidades de recursos energéticos a nivel global se está produciendo en un momento en que tiene un agravamiento radical de los problemas climáticos y ambientales. Para ello y como ejemplo, la Unión Europea contempla como desafíos mundiales los problemas medioambientales, a los cuales debe hacer frente para garantizar su seguridad desde su Estrategia Europea de Seguridad de 2003. Antes se señalaban repercusiones del cambio climático en la seguridad, ahora se denuncia el cambio climático como un multiplicador de amenazas.
Bajo el punto de vista de la seguridad ampliada o multidimensional, que está sustentada en la naturaleza de las nuevas amenazas a la sociedad internacional y en las siete esferas de la seguridad humana propuestas en 1994 por el PNUD en el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano (económica, política, personal, ambiental, social, alimentaria y de salud), la seguridad  se refiere a las condiciones de estabilidad que se suponen benéficas para el desarrollo de los individuos, de un país o de la comunidad internacional. 

Para México, es sustancial el fortalecimiento de las acciones nacionales y globales de mitigación y adaptación frente al cambio climático, desde una perspectiva amplia y de largo plazo, en la que es previsible que la falta de acción frente al cambio climático cause repercusiones graves y, con toda certeza, irreversibles sobre la seguridad nacional e internacional.

En México, los impactos del cambio climático provocan aumento en la intensidad de períodos de sequías, lluvias  y  ciclones tropicales, lo  cual recrudece las iniquidades en empleos,  la salud,  acceso  a  los  alimentos,  agua  y  otros recursos;  esto  puede ser  un detonante que afecte las condiciones de seguridad en las diferentes regiones y sectores del país. 

En México, el cambio climático ya no es parte de un discurso, es la realidad que está viviendo el territorio nacional, y prueba de ello fueron los huracanes Ingrid y Manuel que impactaron en ambos litorales en septiembre de 2013, así como el impacto de Odile en Baja California Sur en septiembre de 2014, o el Patricia, de mucho mayor intensidad, en 2015.

Se estima que el 15% del territorio nacional, el casi 70% de su población y el 71% de su Producto Interno Bruto se encuentran expuestos al riesgo de impactos asociados con el cambio climático.
Cada uno de los problemas que genera el cambio climático pone en riesgo la seguridad de la nación, y de sus instituciones; inclusive puede incrementar tensión en los temas de la Agenda de Seguridad, como el terrorismo, el mercado negro, el crimen organizado o la pérdida de gobernabilidad, como ya pasó en Los Cabos, Baja California Sur.

El ámbito portuario y costero es el más expuesto a fenómenos hidrometeorológicos, como los huracanes, tormentas y depresiones tropicales. Y coincide que lo puertos son instalaciones estratégicas, puesto que son puntos donde se potencia el comercio exterior, las exportaciones y el mercado interno del país. Además, la protección al medio ambiente y a la industria turística, que es otra fuente importante de generación de divisas y empleos, deben tomarse como una prioridad en la Agenda de Seguridad Nacional.
La Ley General de Cambio Climático y la Ley General de Protección Civil fueron publicadas el mismo día, el 6 de junio de 2012, y no es coincidencia; de hecho desde octubre de ese año se pide que el cambio climático sea atendido como un asunto de seguridad nacional, puesto que la ubicación geográfica y las condiciones orográficas e hidrológicas de México lo convierten en una de las zonas más vulnerables ante los efectos de ese fenómeno.

El cambio climático es ya un asunto que debe considerarse así, bajo el esquema  de la seguridad ampliada o multidimensional. Por tanto, el Estado tiene el enorme reto de asegurar, proteger y proveerse de los recursos estratégicos necesarios para su supervivencia, crecimiento y desarrollo, encarándose a desafíos traducidos en el acceso a fuentes de energía, agua, problemas fronterizos, emergencias humanitarias, entre otros muy diversos problemas.

En el aspecto de Protección Civil, cabe hacer el cuestionamiento de si en verdad estamos preparados como nación para el impacto de fenómenos perturbadores cada vez más y más agresivos.

Las Unidades Navales de Protección Portuaria (UNAPROP), con las cuales se le ha encomendado a la Secretaría de Marina – Armada de México reforzar la seguridad en los puertos del país, así como todas las personas que laboran dentro de instalaciones portuarias, deben estar adiestradas y capacitadas para afrontar la ocurrencia de fenómenos perturbadores, tanto naturales como de carácter antrópico.

La adopción de medidas preventivas, tanto de seguridad industrial como de protección civil, y su preparación para llevarlas a cabo y mantenerlas es de alta prioridad, para prevenir, mitigar y responder a agentes hidrometeorológicos, geológicos y físico-químicos, comprometiéndose con el cumplimiento de la Protección del Puerto en la cadena de suministro, bajo un marco de trabajo y mejora continua que facilite el logro de objetivos, metas y programas, que tengan como finalidad la administración de riesgos y amenazas a los que están expuestos sus activos, considerando el alcance de su Sistema de Gestión y la legislación aplicable.

El tema es de relevante importancia, toda vez que la Secretaría de Marina está retomando la Administración de los puertos, al menos en dos puntos, Manzanillo y Lázaro Cárdenas, los cuales manejan más del 60% de la carga que llega al país en contenedores, y que ambos están ubicados cerca de la zona de subducción del Placa de Cocos en la Placa de Norteamérica (ZONA ALTAMENTE SÍSMICA) y que suma, además de la exposición a los embates meteorológicos, la exposición a fenómenos de tipo geológico.
Además, por su naturaleza de instituto armado, la Armada de México tiene, dentro de sus atribuciones, el auxilio a la población civil en casos y zonas de desastre, a través del Plan Marina, por lo que es necesario que las unidades e instalaciones navales, aunadas a las de la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante, aseguren sus recursos para la Continuidad de Operaciones y mantener las condiciones para prestar la ayuda que requiera la población.

Es tiempo ya de que exista una preparación real para la atención en temas de respuesta a emergencia y desastres, y que cuando se materialice cualquier tipo de agente perturbador, haya gente que cuente con el conocimiento específico para su atención, sobre todo en  las instalaciones estratégicas.

La capacitación y adiestramiento del personal del Sector Marítimo Nacional, en temas de Gestión Integral del Riesgo de Desastre y Sistema de Comando de Incidentes, entre otras, podrá, con toda certeza, ayudar a hacer instalaciones resilientes y a mantener actividades de preparación, prevención y mitigación adecuadas, para reducir la pérdida de vidas y de daños en las propias instalaciones y en el medio ambiente, generará un ahorro considerable en los gastos de reconstrucción y vuelta a la normalidad de los puertos mexicanos.

En todos los planteles del Sistema Educativo Naval, es decir, las escuelas de formación como la Heroica Escuela Naval Militar, la Escuela Médico Naval, la Escuela de Enfermería Naval; las Escuelas Técnicas Profesionales, como la Escuela de Intendencia Naval, la Escuela de Electrónica Naval y la de Maquinaria Naval, y especialmente en el Centro de Estudios Superiores Navales, así como en las Escuelas Náuticas Mercantes “Fernando Silicio y Torres” de Veracruz; “Fernando Gómez Maqueo” de Mazatlán; “Luis Gonzaga Priego González" de Tampico, y el Centro de Educación Náutica de Campeche, y todos aquellos planteles que maneja el Fideicomiso de Formación y Capacitación para el Personal de la Marina Mercante Nacional, deben existir programas curriculares sobre Protección Civil, pues la preparación de los marinos mexicanos exige romper paradigmas y establecer el concepto de la prevención y de la protección civil, no para los civiles, sino como una responsabilidad de este sector de proteger a la población civil.

Maestro César Orlando Flores Sánchez


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